jueves, 28 de abril de 2011

El té es la segunda bebida más popular del mundo. Sólo el agua tiene un mayor consumo mundial que el té. Es una bebida hecha de la hoja procesada de una planta cuyo nombre científico es camellia sinensis, se remonta a la mitología japonesa que lo acredita al Santo Budista Chino Bodhidharma quien habría permanecido frente a una pared meditando durante nueve años. Durante sus meditaciones el santo se durmió y al levantarse se encontraba tan disgustado por haberse dormido que se corto sus párpados para asegurarse que esto no le ocurriera nuevamente. De sus párpados caídos al suelo crecieron plantas cuyas hojas inmersas en agua caliente producían una bebida que combatía el sueño.Desde India y China pasó a Ceilán a mediados del siglo XIX. La mayor parte del té que se consume hoy día en el mundo viene de China, India, Indonesia, Sri Lanka (o Ceilán) y Japón.





BENEFICIOS:

Contiene vitaminas, minerales, polifenoles y alcaloides, como la teína y la cafeína. Estimula el sistema nervioso y tiene efectos diuréticos. Además reduce el colesterol. Mejora tus defensas. Sus hojas poseen polisacáridos que protegen la hemoglobina. Combate la anemia con el cobre y el hierro que contiene. Aporta cero calorías, siempre que no le añadas azúcar, así que ya sabes, sacarina para endulzar. Te ayuda a perder peso.

 NOS AYUDA TAMBIÈN:


  • Mejora la concentración y la agilidad mental 
  • Ayuda a combatir el cáncer porque inhibe la mutación de las células. 
  • En uno de los estudios realizados se mostró que las mujeres que toman dos tazas de té al día tienen menor incidencia de cáncer en el útero. 
  • Aumenta nuestras defensas, ayuda a las células blancas que nos defienden en caso de infección o invasión de bacterias o virus. 
  • Estimula la circulación por su contenido de antioxidantes. 
  • Mejora la digestión. 
  • Los aceites esenciales presentes en el té aumentan el flujo de jugos gástricos, lo que ayuda a la digestión. 
  • Ayuda a prevenir infecciones gastrointestinales. Por sus características antibactericidas ayuda a prevenir infecciones menores.
  •  Es rico en fluoruros, lo que ayuda a la salud dental.
  •  Es rico en antioxidantes, que nos ayudan a mantenernos jóvenes y sanos.



 PARTICULARIDADES DEL CONSUMO


De diversas investigaciones (estudios cuantitativos, grupos motivacionales y de discusión) surge que la penetración del consumo de té en los hogares supera el 90%. No predomina un momento del día particular para su consumo: se toma por la mañana, la media mañana, en la merienda, de sobremesa, o antes de dormir. Respecto de la percepción, los consumidores aprecian el sabor, les resulta placentero tomarlo, ponderan la calidad y lo asocian, como característica positiva, con el ritual o ceremonial que genera su preparación. Los diversos significados asociados al té lo vinculan con:



  • Hacer algo bueno, por otra persona o por uno mismo.
  •  Disfrutar de un momento de relax. Atenderse o mimarse cuando se está enfermo.
  •  Un ritual de la tarde. 
  • Confortarse cuando hace frío. 
  • Descansar, calmar, mitigar el stress
  • Ayudar a la digestión. 
  • Saciar la sed. Desplegar cierto ceremonial. 
  • Compartir un momento con amigos, con la familia.
  •  Agasajar, sobre todo si se lo acompaña con torta. 



miércoles, 27 de abril de 2011

Cuentos sobre el tè

LA TETERA

Érase una vez una tetera muy arrogante; estaba orgullosa de su porcelana, de su largo pitón, de su ancha asa; tenía algo delante y algo detrás: el pitón delante, y detrás el asa, y se complacía en hacerlo notar. Pero nunca hablaba de su tapadera, que estaba rota y encolada; o sea, que era defectuosa, y a nadie le gusta hablar de los propios defectos, ¡bastante lo hacen los demás! Las tazas, la mantequera y la azucarera, todo el servicio de té, en una palabra, a buen seguro que se había fijado en la hendidura de la tapa y hablaba más de ella que de la artística asa y del estupendo pitón. ¡Bien lo sabía la tetera!

-¡Las conozco! -decía para sus adentros-. Pero conozco también mis defectos y los admito; en eso está mi humildad, mi modestia. Defectos los tenemos todos, pero una tiene también sus cualidades. Las tazas tienen un asa, la azucarera una tapa. Yo, en cambio, tengo las dos cosas, y además, por la parte de delante, algo con lo que ellas no podrán soñar nunca: el pitón, que hace de mí la reina de la mesa de té. El papel de la azucarera y la mantequera es de servir al paladar, pero yo soy la que otorgo, la que impero: reparto bendiciones entre la humanidad sedienta; en mi interior, las hojas chinas se elaboran en el agua hirviente e insípida.

Todo esto pensaba la tetera en los despreocupados días de su juventud. Estaba en la mesa puesta, manejada por una mano primorosa. Pero la primorosa mano resultó torpe, la tetera se cayó, se rompió el pitón y se rompió también el asa; de la tapa no valía la pena hablar; ¡bastante disgusto había causado ya antes! La tetera yacía en el suelo sin sentido, y se salía toda el agua hirviendo. Fue un rudo golpe, y lo peor fue que todos se rieron: se rieron de ella y de la torpe mano.

-¡Este recuerdo no se borrará nunca de mi mente! -exclamó la tetera cuando, más adelante, relataba su vida-. Me llamaron inválida, me pusieron en un rincón, y al día siguiente me regalaron a una mujer que vino a mendigar un poco de grasa del asado. Descendí al mundo de los pobres, tan inútil por dentro como por fuera, y, sin embargo, allí empezó para mí una vida mejor. Se empieza siendo una cosa, y de pronto se pasa a ser otra distinta. Me llenaron de tierra, lo cual, para una tetera, es como si la enterrasen; pero entre la tierra pusieron un bulbo. Quién lo hizo, quién me lo dio, lo ignoro; el caso es que me lo regalaron. Fue una compensación por las hojas chinas y el agua hirviente, por el asa y el pitón rotos. Y el bulbo depositado en la tierra, en mi seno, se convirtió en mi corazón, mi corazón vivo; nunca lo había tenido. Desde entonces hubo vida en mí, fuerza y energías. Latió el pulso, el bulbo germinó, estalló por la expansión de sus pensamientos, y sentimientos, que cristalizaron en una flor. La vi, la sostuve, me olvidé de mí misma ante su belleza. ¡Dichoso el que se olvida de sí por los demás! No me dio las gracias ni pensó en mí; a ella iban la admiración y los elogios de todos. Si yo me sentía tan contenta, ¿cómo no iba a ser ella admirada? Un día oí decir a alguien que se merecía una maceta mejor. Me partieron por la mitad; ¡ay, cómo dolió!, y la flor fue trasplantada a otro tiesto más nuevo, mientras a mí me arrojaron al patio, donde estoy convertida en cascos viejos. Mas conservo el recuerdo, y nadie podrá quitármelo.

PERFECT TEA

"La vida diaria nos agobia con situaciones de estrés, tensión y presión. El anhelo por un momento de descanso, paz y armonía permanece insatisfecho la mayor parte del día. Particularmente, estos momentos nos permiten recuperarnos y descansar un rato, para recargar energía y fortaleza nuevas, y es bueno saber que la fuente de bienestar se encuentra en una taza de té ".



El término español "té" se deriva del dialecto chino amoy, en el que se pronuncia "tai". Surgió de los primeros contactos entre comerciantes holandeses y chinos del puerto de Amoy, en la provincia de Fujian.
Según la leyenda china, fue el emperador y erudito Shen Nung quien descubrió las propiedades beneficiosas del té. Una de sus sabias normas había sido la disposición de que, durante su reinado, toda el agua destinada para el consumo humano fuera previamente hervida.
Cuentan que un día, cuando Shen Nung estaba descansando junto a un árbol de té silvestre, una ligera brisa agitó las ramas, con tan buena fortuna, que algunas hojas fueron a caer en el agua que estaba hirviendo. La infusión resultante le pareció deliciosamente refrescante y reconstituyente y así fue como descubrió el té.